Efectos del consumo de frutas y vegetales sobre la concentración plasmática de antioxidantes y la presión arterial:
estudio controlado aleatorizado
John JH, Ziebland S, Yudkin P, Roe LS, Neil HAW.
Lancet 2002;359:1969-74.
Una elevada ingesta de frutas y verduras se asocia con una reducción del riesgo de cáncer y de enfermedad cardiovascular. Varios estudios de corta duración de intervención sobre la dieta han mostrado un aumento de la concentración plasmática de sustancias antioxidantes y una reducción de las cifras de presión arterial, pero los efectos a largo plazo de estas intervenciones en población general no han sido tan evidentes.
El objetivo de este estudio fue analizar el efecto de incrementar el consumo de frutas y verduras sobre la concentración plasmática de vitaminas antioxidantes y sobre la presión arterial. Para ello se diseñó un estudio aleatorizado, de 6 meses de duración, en el que se acordaba con el paciente incrementar el consumo de frutas y verduras hasta 5 porciones diarias como mínimo. Se incluyeron 690 sujetos sanos, con una edad comprendida entre 25 y 64 años, reclutados en un centro de salud de Atención Primaria.
En este estudio se observó que las concentraciones plasmáticas de alfa-caroteno, beta-caroteno, luteína, beta-criptoxantina y ácido ascórbico de forma significativa en el grupo de intervención en comparación con el grupo control (nivel de significación entre p = 0,032 y p = 0,0002). No se observaron diferencias significativas entre grupos en otras sustancias antioxidantes como el licopeno, retinol, alfa-tocoferol, gamma-tocoferol o colesterol total. El aumento autoinformado de la ingesta de frutas y verduras se situó en 1,4 ρ 1,7 porciones en el grupo de intervención y 0,1 ρ 1,3 porciones en el grupo control (diferencia entre grupos 1,4, intervalo de confianza al 95 %: 1,2-1,6; p < 0,0001). La presión arterial sistólica y diastólica se redujeron de forma significativa en el grupo de intervención en comparación con los controles (diferencia de 4,0 mmHg, 2,0-6,0, p < 0,0001, para la sistólica, y 1,5 mmHg, 0,2-2,7, p = 0,02, para la diastólica).
En conclusión, los efectos de una intervención sobre el consumo de frutas y verduras puede aumentar la concentración de distintas sustancias antioxidantes y reducir las cifras de presión arterial, que puede traducirse en una reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular en la población general.