En enfermos con enfisema grave, la cirugía se acompaña de mejoría clínica y
funcional más importante a largo plazo en comparación con la terapia médica
aislada.
El doctor Miller y colaboradores de la McMaster University de Hamilton, Ontario,
Canadá compararon la evolución a largo plazo de pacientes con enfisema grave
sometidos a tratamiento médico o a cirugía de reducción de volumen pulmonar (LVRS
por su nombre en inglés lung volume reduction surgery,). Para ello analizaron
los datos de dos estudios independientes, aleatorizados y multicéntricos: el
Canadian Lung Volume Reduction (CLVR) y el Overholt-Blue Cross Emphysema Surgery
Trial (OBEST) respecto de la evolución de enfermos sólo sometidos a terapia
médica óptima. Los pacientes tenían enfisema grave, limitación marcada del flujo
de aire (volumen espiratorio forzado en el primer segundo del 15% al 40% del
valor esperado), hiperinsuflación (capacidad pulmonar total de más del 120% del
valor esperado), CO2 inferior a 55 mm Hg y disnea considerable y cuantificable:
puntaje en el Chronic respiratory questionnaire (CRDQ) de 4 o más bajo o de 1 o
más alto en la escala de disnea de la Medical Research Council. En todos los
pacientes, el tratamiento médico óptimo incluyó la rehabilitación pulmonar.
En el CLVR se incluyeron 58 enfermos mientras que el OBEST abarcó 93 pacientes:
54 fueron sometidos a cirugía y 39 sólo recibieron tratamiento médico. La
mortalidad a los 6 meses fue similar en todos los casos (alrededor del 5%); sin
embargo, la LVRS en ambos estudios se asoció con mejoría más importante de la
funcionalidad respiratoria, del volumen residual y de la distancia de caminata
en 6 minutos. Por su parte, cada dominio del CRDQ mejoró en el grupo quirúrgico
y no se modificó en los enfermos sometidos solamente a terapia médica. Por su
parte, el cuestionario de calidad de vida SF-36 también favoreció a la cirugía.
En conclusión, 6 meses después de la aleatorización, la cirugía se asocia con
mejor evolución clínica y funcional de los pacientes con enfisema grave.