Efectos del losartán o el atenolol en hipertensos sin enfermedad vascular clinicamente evidente: un subestudio del LIFE

Devereux RB, Dalhof B, Kjeldsen S, et al.
Ann Intern Med 2003;139:169-77.


Los resultados del estudio LIFE principal demostraron que el tratamiento con losartán reduce la morbimortalidad cardiovascular en comparación con atenolol en pacientes con hipertensión e hipertrofia documentada mediante electrocardiograma. Ello ocurrió así en el grupo global de pacientes muchos de los cuales tenían enfermedad cardiovascular conocida antes del inicio del estudio.

Por ello, el objetivo de este subestudio fue determinar si el losartán muestra el mismo patrón de comportamiento reduciendo también la morbimortalidad cardiovascular en la subpoblación de menor riesgo del estudio LIFE conformada por aquellos pacientes que no tenían enfermedad cardiovascular conocida al inicio del estudio.

Del total de 9193 pacientes que conformaron el grupo total del estudio LIFE, 6886 pacientes (57% mujeres) entre 55 y 80 años de edad, con hipertensión grados 2 y 3 (media 177/98 mmHg), con hipertrofia ventricular izquierda electrocardiográfica –criterios Cornell o Sokolow-Lyon-, y que no tenían enfermedad cardiovascular conocida en el momento de la randomización fueron analizados separadamente.

El objetivo primario fue un objetivo compuesto de muerte cardiovascular, ictus, o IAM. Otros objetivos preespecificados fueron mortalidad total, angina o insuficiencia cardiaca que requiriera hospitalizacion, procedimiento de revascularización coronaria o periférica, muerte súbita resucitada y diabetes de nueva aparición.

No hubo diferencias en el descenso de la tensión arterial alcanzando con ambos fármacos. El evento primario ocurrió en 282 pacientes en el grupo Losartán (17,5 pac/1000 pac-año) y en 355 del grupo atenolol (21,8 pac/1000 pac-año; RR 0.81 (95% limites IC: 0,69 a 0,95; p=0,008). La muerte de origen cardiovascular ocurrió en 103 pacientes del grupo Lostarán y en 132 del grupo atenolol (RR 0,80; 95% IC: 0,62-1,04; p=0,092), ictus en 125 del primer grupo y 193 del segundo (RR 0,53; 95% IC: 0,53-0,82; p<0,001), e infarto de miocardio en 110 del primer grupo y 100 del segundo (RR 1,14; 95% IC 0,87-1,49; p>0,2). La diabetes de nueva aparición ocurrió en 173 pacientes del primer grupo y en 254 del segundo con un RR de 0,69, también altamente significativo (p<0,001).

En conclusión, en hipertensos moderados-severos con hipertrofia ventricular izquierda y sin enfermedad cardiovascular clinicamente evidente, el losartán fue más eficaz que atenolol en la prevención de la morbilidad cardiovascular y muerte, sobre todo a expensas del ictus, efectos que fueron independientes de la reducción de la presión arterial.