Vitamina C y riesgo coronario en mujeres
Osganian S, Stampfer M, Rimm E et al.
J Am Coll Cardiol 2003; 42: 246-252.
El presente trabajo pretende analizar la relación existente entre la ingesta de
vitamina C, ya sea a través de la dieta y/o en suplementos, y la prevención
primaria de enfermedad coronaria en la mujer. Para ello se ha realizado un
estudio observacional prospectivo sobre 85.118 enfermeras americanas, con edades
comprendidas entre 30-55 años y a las que se les realizó un cuestionario
semi-cuantitativo sobre el consumo diario de vitamina C y otros nutrientes, además
de recoger factores demográficos y variables clínicas en el año 1980. Se
descartaron pacientes con cáncer o con enfermedad cardiovascular conocida. Las
pacientes fueron divididos en quintiles en función de la cantidad ingerida
diariamente de vitamina C a partir del cuestionario: < o = 93 mg/dl para el 1º
quintil y > 360 mg/día para el 5º quintil. Se realizó un seguimiento de 16
años (desde 1980 hasta 1994), donde el end point primario fue la incidencia de
enfermedad coronaria, entendida como infarto de miocardio no fatal o evento
coronario fatal.
La ingesta media de vitamina C fue de 130 mg/dl, y únicamente el 12% de las
pacientes tomaban menos de 75 mg/dia.
Durante los 16 años de seguimiento (1.240.566 personas-año) se registraron
1.365 eventos primarios: 977 casos de infarto de miocardio no-fatal (813
confirmados) y 383 muertes por enfermedad coronaria (209 confirmadas). En el análisis
multivariado ajustado por la edad, tabaquismo y otros factores de riesgo
coronario, se observó un menor riesgo de enfermedad coronaria únicamente en el
grupo que tomaba mayores cantidades de vitamina C (> 0 = 360 mg/dl), con un
riesgo relativo de 0.73 (IC del 95%: 0.5-0.94) en relación con los que tomaban
menor cantidad. Tras excluir a las mujeres que tomaban suplementos de vitamina C
o multivitaminas, no se evidenció asociación significativa entre ingesta de
vitamina C únicamente en la dieta y riesgo de enfermedad coronaria (RR: 0.86;
IC del 95%: 0.59-1.26).
En el análisis comparativo entre las mujeres que tomaban suplementos de
vitamina C (n= 16.186) y aquellas que no tomaban (n= 68.666) se observó en el
primer grupo una mayor ingesta de vitamina E, carotenos, folatos y vitamina B,
así como mayor ejercicio físico y menor tabaquismo. En el análisis
multivariado, existía una reducción del 28% en el riesgo de enfermedad
coronaria en las pacientes que tomaban suplementos de vitamina C (RR: 0.72; IC
del 95%: 0.61-0.86), fundamentalmente si la ingesta era de al menos 400 mg/día.
Los autores concluyen que el uso de suplementos de vitamina C parece asociarse
con un menor riesgo de enfermedad coronaria.