Introducción
La formación de placas de ateroma obedece a la interacción de diversos factores moleculares y celulares, entre los que se incluyen la matriz de tejido conectivo elaborada por las células musculares vasculares, los lípidos (incluidos en las células espumosas o fuera de ellas) y las células inflamatorias como macrófagos y linfocitos T.
Un gran número de estas interacciones son mediadas por proteínas liberadas durante el desarrollo de la placa. Las células inflamatorias también producen un amplio abanico de proteínas como las citoquinas inflamatorias, las proteínas procoagulantes y las proteasas (metaloproteinasas o cathepsinas), que son las responsables de la degradación de los componentes de la matriz.
Los autores de este estudio multicéntrico investigaron el papel de la atorvastatina en estos procesos. El objetivo fue determinar si la atorvastatina podría modificar la liberación de proteínas de la placa ex-vivo y la expresión intracelular en placas ateroscleróticas humanas.

Material y métodos
Los investigadores obtuvieron los secretomas (conjunto de proteínas) a partir de placas ateroscleróticas complicadas, que fueron incubadas en presencia y en ausencia de atorvastatina (10 μmol/l, 24 h). Las proteínas fueron analizadas y comparadas en electroforesis bidimensional, teniendo en cuenta tanto a las áreas adyacentes como los controles.
Las muestras, señalan los autores, fueron incubadas por separado, durante 24 horas a 37oC. Acondicionadas en ese medio, se recolectaron y centrifugaron, determinándose la concentración de proteínas mediante el uso del método de Bradford. El sobrenadante se separó en alícuotas y se almacenó a –80oC, hasta su posterior análisis.
En algunas de las proteínas obtenidas se procedió al análisis inmunohistoquímico en 20 placas ateroscleróticas adicionales, junto con un segundo grupo compuesto por 20 pacientes (9 aleatorizados a medidas habituales y 11 asignados a 80 mg/día de atorvastatina durante las 4 a 6 semanas previas a la endarterectomía carotídea programada). Este material, se obtuvo de un estudio previo.

Resultados
Por medio del estudio de espectrofotometría de masa, se identificaron 54 proteínas (83 isoformas de proteínas). De estas 54 proteínas, 24 estaban aumentadas y 20 disminuidas en el sobrenadante de las placas de ateroma, comparados con los controles (áreas fibrosas). Las restantes proteínas no mostraban diferencias significativas entre las distintas secciones arteriales.
Algunas de estas proteínas, como la cathepsina D, ejercen un papel significativo en la estabilidad de la placa. Los expertos señalan que de las proteínas liberadas a partir de las placas aterosclerosas, un 66% se revirtió a valores normales luego de la administración de atorvastatina. Esto fue corroborado por el hallazgo de disminución en la cathepsina D en pacientes tratados (previamente a la endarterectomía) con atorvastatina.

Discusión
En el presente estudio se compararon los perfiles de secreción de proteínas de las placas ateroscleróticas carotídeas con el de regiones fibrosas adyacentes, no dañadas. Pudo constatarse el mayor número de proteínas provenientes de las lesiones aterosclerosas, con un importante número de isoformas, lo cual sugiere modificaciones postranslacionales, que podrían indicar las distintas etapas activación/inactivación de las proteínas durante el proceso de desarrollo de la placa lesional.
Resulta interesante la comprobación de que muchas de las proteínas presentes en niveles elevados fueron previamente relacionadas con la fisiopatología de la aterosclerosis, como las que presentan capacidad antioxidante, las que tienen actividad antiinflamatoria, las del trasporte de hierro y las que participan del metabolismo del colesterol, como las apolipoproteínas A-IV o la α-2 Zinc- glucoproteína. En conjunto, estas proteínas pueden tener un papel protector propiciando la salida del colesterol de las zonas lesionadas o favoreciendo la regresión de la placa.
La aplicación de este abordaje proteómico al estudio del proceso ateroscleroso sugiere la existencia de factores pro y antiaterosclerosos que condicionan el destino final de la placa lesional arterial. Una de estas proteínas es la cathepsina D, que degrada proteínas intracelulares y en endocitosis. Previamente, el grupo de investigadores había comprobado el aumento de la cathepsina D en monocitos, plasma e incluso en la propia placa de pacientes con aterosclerosis y síndromes coronarios agudos. Del mismo modo, se detectaron mayores concentraciones de cathepsina D en las células espumosas derivadas de macrófagos, los que también parecen liberar esta proteína al medio extracelular, añaden los especialistas. Allí participaría de modificaciones hidrolíticas de la LDL y en la formación de células espumosas en la íntima arterial humana.
Los hallazgos de la presente investigación, sumados a los conocimientos previos, parecen sindicar a la cathepsina D como involucrada en la apoptosis de los macrófagos/células espumosas, detectada en los sitios de ruptura de placa en la muerte súbita de causa coronaria.
A pesar de lo complejo de los mecanismos involucrados, las placas ateroscleróticas son susceptibles de modificaciones farmacológicas. Las estatinas son capaces de modular los niveles de diferentes proteínas inflamatorias y las placas ateroscleróticas. Estas hipótesis parecen confirmarse con los hallazgos de la presente investigación, en la cual el agregado de atorvastatina redujo en un 66% la liberación de proteínas de la placa.
En el caso de la cathepsina D, el agregado de atorvastatina a la placa aterosclerótica llevó a niveles normales la secreción proteica y los niveles de la propia proteína fueron menores en quienes habían recibido las estatinas. Los mecanismos involucrados en estos resultados pueden ser de 2 tipos. Por un lado, al reducirse los niveles lipídicos por la administración de atorvastatina, se reducirían también los de cathepsina D, estimulados por el LDL oxidado. Por otra parte, se ha comprobado que las estatinas estabilizan la placa ateromatosa al disminuir sus componentes inflamatorios.

Conclusión
La reducción de los niveles de cathepsina D en las placas ateromatosas en respuesta a la administración de atorvastatina podría agregar un mecanismo de acción favorable más al ya conocido sobre los lípidos, al contribuir con la estabilización de la placa ateromatosa.


    Año XI, N° 165, Abril 2010