Introducción:
El sildenafil se utiliza raramente en pacientes con insuficiencia cardíaca (IC), pese al alto predominio de disfunción eréctil en esa población y a que, en teoría, aumenta la disponibilidad de óxido nítrico, y disminuye la rigidez aórtica y la reflexión de onda mejorando la carga y el funcionamiento del VI.
Los autores realizaron un estudio a fin de investigar el efecto máximo del sildenafil sobre la función ventricular y los principales componentes de la poscarga (resistencia periférica, rigidez de los grandes vasos y reflexión de onda) en pacientes con insuficiencia cardíaca provocada por disfunción sistólica.

Materiales y métodos:
El estudio aleatorio, doble ciego, cruzado y controlado con placebo, comprendió a 20 pacientes (con edades entre 48 y 88 años), con IC clase NYHA II (n = 5) o III (n = 15) y con fracción de eyección del ventrículo izquierdo (VI) < 35%, 14 de los cuales presentaban enfermedad coronaria demostrada por cateterismo y 6 cardiomiopatía idiopática.
Cada sujeto fue estudiado en 2 sesiones separadas por un intervalo de 6 días y tras un desayuno o cena (en diabéticos) livianos en ambas ocasiones. Se administró por vía oral sildenafil 50 mg o placebo luego de determinar los parámetros basales.
Las determinaciones se repitieron cada 30 minutos durante 3 horas. Se solicitó a los pacientes abstenerse de cafeína, tabaco y alcohol. Se suspendieron los nitratos, los beta-bloqueantes, los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, los bloqueantes del receptor de angiotensina, los bloqueantes del canal de calcio y los diuréticos durante 12 horas.
En todos los pacientes se realizó ecocardiograma Doppler para determinar el volumen cardíaco al inicio de la prueba que se repitió a los 60 y 180 minutos. El volumen sistólico se determinó como el producto entre la integral velocidad–tiempo del área aórtica (foco apical) y la sección cruzada aórtica. La reflexión hemodinámica de la onda fue registrada mediante tonometría de la asteria radial e interpolada a onda de presión aórtica mediante un sistema SphygmoCor.
Luego, el índice de aumento (IAx) se dividió por la presión del pulso, representando la reflexión de la onda. La resistencia sistémica total se calculó como presión promedio/ (frecuencia cardíaca [FC] x volumen cardíaco). La velocidad del pulso (VP) es un índice clásico de rigidez arterial. La VP se derivó determinando el tiempo y la distancia de viaje del pulso entre 2 sitios de registro mediante un dispositivo automático Complior. La VP del segmento aórtico, computado entre la arteria carótida y femoral (VP-aórtica) mide la rigidez arterial central. La VP entre la arteria femoral y pedia (VP-pierna) representa la rigidez de las arterias musculares del miembro inferior. Para calcular la VP-aórtica, se restó la distancia entre el hueco supraesternal y el sitio de registro carotídeo de la distancia total, a fin de compensar el pulso que viaja en dirección opuesta. La reproducibilidad, determinada por el coeficiente de variación (intraobservador e intersesión) fue de 4,3% para IAx, 1,9% para la VP-aórtica, 2,0% para la VP-pierna y 3,4% para el índice cardíaco. Se compararon las determinaciones basales entre el sildenafil y el placebo mediante test t de Student. Se utilizó un análisis de varianza entre determinaciones repetidas para detectar los cambios estadísticamente significativos durante cada sesión.

Resultados:
Los resultados demostraron que el sildenafil fue bien tolerado por todos los pacientes, sin efectos secundarios excepto ocasional cefalea leve que desaparecía al humedecer el rostro. No hubo diferencias basales entre el sildenafil y el placebo en ninguna sesión. La respuesta, definida como el efecto neto del sildenafil menos el efecto del placebo, representa el verdadero efecto del tratamiento activo. Con el sildenafil, la FC disminuyó (4,1 ppm; p < 0,0001) y se mantuvo sin cambios con el placebo. Pese a la disminución de la FC, el índice de respuesta cardíaca aumentó significativamente con el sildenafil a los 60 (0,35 L/min/m2) y 180 minutos (0,38 L/min/m2) (p< 0,0001 para ambos). La presión sistólica aórtica y la respuesta de la presión del pulso aórtico fue de –13,9 y –4,8 mmHg, respectivamente (p< 0,0001 y p = 0,0002, respectivamente). La respuesta de aumento de presión, manifestación de la reflexión de la onda, fue de –2,9 mmHg (p< 0,0001). La respuesta del IAx absoluto fue –3,6% (p< 0,0001). La respuesta de la VP-aórtica, disminuyó 0,89 m/s (p< 0,0001). La respuesta en la VP-pierna fue mayor que en la VP- aórtica (-1,14 m/s, p< 0,0001). Incluso luego de ajustar para la presión arterial promedio y la FC, la diferencia entre ambas sesiones continuó siendo estadísticamente significativa en la VP-aórtica y la VP-pierna (p< 0,0001 para ambas). La alta resistencia sistémica total observada en estos pacientes se normalizó con el sildenafil a 1,378±301 dinasxsegxcm-5.

Conclusiones:
El estudio demostró que el sildenafil mejora la función cardíaca aguda en pacientes con fallo sistólico. El comité de expertos de Asociación Americana del Corazón restringe actualmente el uso del sildenafil en pacientes con enfermedades debilitantes. Sin embargo, estos resultados, como otros, indican que el sildenafil es un tratamiento eficaz y seguro para la disfunción eréctil en pacientes con insuficiencia cardíaca leve a moderada. Además, los hallazgos son comparables a los observados con verapamilo sobre la poscarga y la insuficiencia del VI y proporcionan una explicación para el aumento de la capacidad de ejercicio con sildenafil observada en pacientes con insuficiencia cardíaca.


    Año VIII, N° 129, Abril 2007