Un corazón estructuralmente normal puede sufrir una muerte súbita, lo que remarca la necesidad del examen histológico para detectar la enfermedad subyacente. Cuando se encuentra un corazón normal durante la autopsia, se debe derivar a los familiares a investigación cardiológica y genética.

A fin de evaluar las causas no arteroscleróticas de muerte súbita de origen cardíaco en la población británica mayor de 15 años, incluyendo a pacientes ancianos, y destacar el concepto del corazón estructuralmente normal en la muerte la súbita, Fabre y Sheppard, del Pathology Department, Royal Brompton and Harefield NHS Trust, Gran Bretaña, analizaron prospectivamente los datos patológicos de adultos que presentaron muerte súbita, enviados por forenses británicos.
Se revisaron 453 casos de muerte súbita, desde 1994 a 2003 (278 varones [61,4%] y 175 mujeres [38,6%], con edades comprendidas entre los 15 y los 81 años. Los varones predominaron en los dos grupos etarios en que se dividió la muestra (² 35 años, > 35 años).
Más de la mitad de los corazones (n = 269; 59,3%) eran estructuralmente normales. En el restante 40,7%, se observó patología cardíaca, incluyendo: 1) cardiomiopatías (23%) tales como fibrosis idiopática, hipertrofia ventricular izquierda, cardiomiopatía hipertrófica, cardiomiopatía dilatada y displasia ventricular derecha arritmógena; 2) trastornos inflamatorios (8,6%) tales como miocarditis linfocítica y sarcoidosis cardíaca; 3) anomalías no ateromatosas de las arterias coronarias (4,6%); 4) valvulopatías y 5) causas misceláneas y raras.


    Año VIII, N° 127, Febrero 2007