Los anestésicos por vía inhalatoria podrían representar una terapia de último
recurso en pacientes con estado asmático extremadamente grave.
El asma es la enfermedad crónica más frecuente en niños, con una prevalencia
estimada en los Estados Unidos del 3% al 5%. Las exacerbaciones agudas son muy
frecuentes: el tratamiento de primera línea está representado por la
administración de oxígeno, los beta agonistas y los corticoides. La epinefrina,
el sulfato de magnesio, aminofilina y los anticolinérgicos son algunas de las
opciones alternativas. A pesar del uso óptimo de los agentes mencionados,
alrededor del 5% al 10% de los pacientes tiene riesgo de presentar exacerbación
refractaria o estado asmático y se estima que aproximadamente el 2% de los niños
con espasmo bronquial grave requiere ventilación asistida. Este procedimiento,
sin embargo, se sabe que representa uno de los factores más importantes de
riesgo de mortalidad posterior.
Los anestésicos por vía inhalatoria sólo se han utilizado esporádicamente en el
tratamiento del estado asmático refractario en pacientes pediátricos. Halotano
es una droga relativamente segura; se asocia con broncodilatación importante
después de 10 minutos de su administración.
En este trabajo, el grupo del doctor Restrepo de la Georgia State University
comunican un niño afroamericano de 12 años, asistido en el departamento de
urgencia por una exacerbación aguda de asma. Fue tratado con corticoides y beta
adrenérgicos pero su estado clínico se deterioró rápidamente por lo que debió
ser transferido a terapia intensiva y sometido a asistencia ventilatoria
mecánica. Dos horas más tarde el enfermo presentó acidosis respiratoria grave;
se inició tratamiento con halotano al 2%; a los 30 minutos se constató mejoría
en los gases en sangre y del volumen corriente exhalado. El tratamiento con el
anestésico se mantuvo durante 36 horas sin que se observaran efectos adversos.
El paciente pudo ser extubado 68 horas más tarde y pudo ser dado de alta 5 días
después.
En opinión del doctor Restrepo y colaboradores, el uso de anestésicos por vía
inhalatoria podría representar un último recurso de tratamiento en pacientes con
estado asmático extremadamente grave; no obstante aún no existe un protocolo
definido de aplicación. Empero, la alternativa puede considerarse en pacientes
en quienes persiste la hipoxemia, la hipercapnia y la acidosis respiratoria a
pesar del tratamiento convencional óptimo.