El diagnóstico alergológico en pacientes con asma grave es de
gran importancia ya que los resultados parecen relacionarse con la
fisiopatología de la enfermedad.
Los autores recuerdan que las pruebas cutáneas se consideran el método estándar
para detectar IgE específica contra alergenos. Además, son de gran utilidad en
el diagnóstico y el abordaje de enfermos asmáticos.
En este estudio, los expertos determinaron la prevalencia de pruebas cutáneas
positivas en pacientes de 12 años o más enrolados en el Epidemiology and
Natural History of Asthma: Outcomes and Treatment Regimens (estudio TENOR).
En el trabajo se compararon las características clínicas de los asmáticos con
pruebas cutáneas positivas y con pruebas negativas.
El 93,5% de los enfermos evaluados presentó reactividad cutánea; la positividad
fue muy alta en pacientes blancos y no blancos aunque estos últimos habían sido
estudiados previamente con menor frecuencia (el 21,7% de los pacientes de raza
blanca y el 12,3% de los no blancos fueron sometidos a pruebas cutáneas, p<
0,0001). La concentración total de IgE fue de 104,6 UI/ml en promedio en los
pacientes con resultados cutáneos positivos y de 32,4 UI/ml en los sujetos con
pruebas negativas. En cambio, la gravedad del asma fue semejante en los dos
grupos.
En conclusión, la prevalencia de pacientes con pruebas cutáneas positivas es
mayor en consultorios de alergia y de neumología y en enfermos blancos y no
blancos. Los resultados avalan la utilidad del diagnóstico alergológico en
asmáticos graves ya que dicho estudio parece asociado con la fisiopatología de
la enfermedad. De hecho, la edad en el momento del diagnóstico de asma, la
duración de la patología y la prevalencia de trastornos atópicos y de
desencadenantes de asma difirió según los enfermos presentaran o no pruebas
cutáneas positivas.